Por: Maria I. Conde P.
Y es que
cuando el pensamiento me inunda la mente, nada permanece vacío.
Hoy me
acorde de ti, como tantas veces lo hago cada día,
me acorde de
las sonrisas mirando las fotos.
Hoy me
acorde de ti y comprendí, que más allá de mi verdad, existían muchas otras;
que detrás
de las personas que me descalifican, están aquellas que me exaltan.
Hoy me
acorde de ti y descubrí que mis miedos e inseguridades se formaron tiempo
atrás, mucho antes de ti,
entonces
comprendí lo que ahora no podrá aplicar contigo.
Hoy me
acorde de ti y entendí que mi fuerza más pura está en recuperarme como lo hace
un reptil,
que tras el
desgaste de su pasado, descama su piel para volver a lucir intacto.
Hoy me
acorde de ti y sentí esa sangre fría que hoy recorre mi cuerpo, y que es
necesaria para no entregar más de lo debido.
Aprendí que
es importante medir el tiempo, tocar siempre el suelo con un ancla pensante y
serena.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario