domingo, 21 de mayo de 2017

El retrato de Dorian Grey


El retrato de Dorian Grey
Autor: Oscar Wilde

Sin duda, uno de los mayores deseos de la humanidad a través de toda su historia, ha sido encontrar el secreto de la eterna juventud, este argumento universal  es de donde parte Oscar Wilde para escribir esta exitosa novela, publicada en 1890, que se ha convertido en un clásico de la literatura; sin embargo, no es este, a mi gusto, el tema principal de la novela; sino el narcisismo, ya que al adentrarse en la lectura notaremos que el personaje principal, Dorian Grey, posee una excesiva admiración por sí mismo, es por ello, que cuando es pintado en un cuadro por el artista Basil, el cual dicho sea de paso, estaba maravillado con la belleza del joven Grey, esta lo lleva a desear intensamente mantenerse siempre con la misma apariencia joven que quedó plasmada en aquel retrato.


Estos deseos del joven Dorian son escuchados y concedidos, después de romper  fríamente la promesa de matrimonio hecha a una joven actriz, descubre, al regresar a casa, que el retrato tiene ahora una sutil mueca de desprecio.
Influenciado por otro de los personajes del libro, Lord Henry, Dorian se convence de que la belleza es lo único que vale la pena tener en la vida, así empieza a explorar sus sentidos y se entrega a una vida de vicios, dando rienda suelta a saciar todos sus deseos sin límite alguno.
Dorian guarda su retrato en una habitación a la que solo él tiene acceso, durante dieciocho años, la edad y todos los pecados de Dorian serán transmitidos al retrato, mientras el conservara el mismo aspecto exterior sin ningún cambio.
A mi gusto y debido a mi formación cristiana, esta novela se sumerge en los abismos del mal desde la perspectiva cristiana, en la cual Dios existe y hace al hombre responsable de su bondad o maldad.
Es inevitable para mi asociar a algunos de los personajes de esta novela con personajes bíblicos; a mi gusto Lord Henry es como la serpiente del Edén; Dorian, es seducido a pensar que puede pecar sin sufrir ninguna consecuencia, igual que Adán y Eva.
Con todo, el retrato sirve como un recordatorio de que el alma se deteriora y envejece con cada pecado cometido. Hacia el final, Dorian intenta enmendar su camino realizando buenas acciones, pero descubre, que solo un verdadero arrepentimiento y una confesión completa de sus pecados podrán redimirlo, pero no está dispuesto a afrontar las consecuencias de tal acto.
Se dice que Wilde supo retratar a la perfección, con gran ojo crítico, tanto a la sociedad de su época, como el tema de la vanidad, la locura y la enajenación.
Me atrevo a decir que no solo de su época, hay mucho reflejado en esta novela de nuestra sociedad actual.
¿O ustedes que creen?


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