Autor: Oscar Wilde
Sin duda, uno de los mayores deseos de la humanidad a través
de toda su historia, ha sido encontrar el secreto de la eterna juventud, este
argumento universal es de donde parte
Oscar Wilde para escribir esta exitosa novela, publicada en 1890, que se ha
convertido en un clásico de la literatura; sin embargo, no es este, a mi gusto,
el tema principal de la novela; sino el narcisismo, ya que al adentrarse en la
lectura notaremos que el personaje principal, Dorian Grey, posee una excesiva admiración por sí mismo, es por
ello, que cuando es pintado en un cuadro por el artista Basil, el cual dicho
sea de paso, estaba maravillado con la belleza del joven Grey, esta lo lleva a
desear intensamente mantenerse siempre con la misma apariencia joven que quedó
plasmada en aquel retrato.
Estos deseos del joven Dorian son escuchados y concedidos, después
de romper fríamente la promesa de
matrimonio hecha a una joven actriz, descubre, al regresar a casa, que el
retrato tiene ahora una sutil mueca de desprecio.
Influenciado por otro de los personajes del libro, Lord
Henry, Dorian se convence de que la belleza es lo único que vale la pena tener
en la vida, así empieza a explorar sus sentidos y se entrega a una vida de
vicios, dando rienda suelta a saciar todos sus deseos sin límite alguno.
Dorian guarda su retrato en una habitación a la que solo él
tiene acceso, durante dieciocho años, la edad y todos los pecados de Dorian serán
transmitidos al retrato, mientras el conservara el mismo aspecto exterior sin ningún
cambio.
A mi gusto y debido a mi formación cristiana, esta novela se
sumerge en los abismos del mal desde la perspectiva cristiana, en la cual Dios
existe y hace al hombre responsable de su bondad o maldad.
Es inevitable para mi asociar a algunos de los personajes de
esta novela con personajes bíblicos; a mi gusto Lord Henry es como la serpiente
del Edén; Dorian, es seducido a pensar que puede pecar sin sufrir ninguna
consecuencia, igual que Adán y Eva.
Con todo, el retrato sirve como un recordatorio de que el
alma se deteriora y envejece con cada pecado cometido. Hacia el final, Dorian intenta
enmendar su camino realizando buenas acciones, pero descubre, que solo un
verdadero arrepentimiento y una confesión completa de sus pecados podrán redimirlo,
pero no está dispuesto a afrontar las consecuencias de tal acto.
Se dice que Wilde supo retratar a la perfección, con gran
ojo crítico, tanto a la sociedad de su época, como el tema de la vanidad, la
locura y la enajenación.
Me atrevo a decir que no solo de su época, hay mucho reflejado
en esta novela de nuestra sociedad actual.
¿O ustedes que creen?

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